Todo el siglo XX de modernidad pasó sin que un negro pudiera llegar a lo más alto en el país más influyente de nuestros tiempos y ahora, en el año 2009, Barack Obama, con segundo nombre árabe “Hussein”, ha asumido la presidencia de los Estados Unidos en un hecho que tan solo 20 ó 30 años atrás resultaría inimaginable.

Barack Obama

¿Se acabó el racismo con este hecho indudablemente histórico?, todos sabemos que no, además no nos engañemos, el origen del racismo es complicado ya que no solo viene por razones étnicas sino también por cuestiones económicas e incluso religiosas y cuando de los dioses más peligrosos hablamos(deidades divinas y económicas) ¡peligro!, difícil solución tiene el problema.

En el mundo sigue habiendo racismo, el mundo de los derechos civiles continúa siendo pisoteado por razón de raza, en el mundo se sigue discriminando por el color de la piel. Obama no es sino un granito más a la contribución a la igualdad, un granito quizás más notable e influyente que puede ayudar a una igualdad más real en un futuro, pero ¿cuánto nos queda? me temo que mucho.

Una antigua compañera de trabajo de lo que se suele decir en este país “de buena familia” me decía que tenía que buscar a una persona para que se quedara con su niño mientras ella trabajaba como Directora en una empresa. Me dijo: “a ver si encuentro alguna rumana o algo de “eso”…”, ¿Eso?, ni que estuviéramos hablando de un jarrón.

La frasecita me dejó helado. Inocente como parece dejaba traslucir ese tinte de superioridad y de desprecio a algunos pueblos que por razones económicas los consideramos inferiores. Y es que ya no hablamos de racismo en el sentido más propio de la expresión, no es simplemente una cuestión étnica, estamos llegando a la xenofobia donde el color no importa, solo importa que eres extranjero.

¡Cuánto nos queda para superar el racismo latente en la sociedad!.


Veamos qué puede hacer Obama por dar un empujón en favor de la igualdad de las razas, tenemos que entender que ya no es cuestión de piel, que el dinero, por desgracia, manda mucho y mueve demasiados intereses y que siempre habrá desigualdad, trato discriminatorio, en definitiva, siempre habrá racismo mientras no consigamos que se igualen los países desde el punto de vista económico y social.

Xenofobia y discriminación

Nos queda ¡tela marinera! pero bueno, ¡quién nos iba a decir hace tan solo diez años que un negro llegaría a ser presidente de los Estados Unidos!, y eso que para algún “perdonavidas” expresidente del gobierno español, Obama es simplemente un exotismo que traerá graves consecuencias… ¡qué fuerte!, si eso no es racismo no sé entonces cómo llamarlo.

En cualquier caso mal andamos cuando en nuestro país por cuestiones políticas y de sesgo puramente religioso extremo se intenta boicotear una asignatura como “Educación para la ciudadanía”. Es decir, enseñar a nuestros hijos que existe la diferencia, la peculiaridad, esto es, que existen OTROS distintos a la mayoría parece resultar peligroso y en nuestro país esta idea no la ven mal más de diez millones de votantes. Se confirma que aún en el siglo XXI nos queda mucho por avanzar.


(Publicado en “La Comunidad” de El País bajo el nombre de Noah el 19/06/2009)

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