Una foca bebé, objeto de deseo asesino

En el nombre de la civilización, de la raza superior capaz de crear obras maravillosas en la música, en la pintura, en la arquitectura, en la ciencia, en los avances de integración social, en la convivencia entre personas de distintas razas, sexo, religión, y así tantos y tantos logros dignos de destacar aún a comienzos del siglo que nos ha tocado vivir somos capaces de cometer actos tan horribles como la matanza cruel y terriblemente dolorosa de las focas. En estos días se van a sacrificar a más de 300.000 focas por un estúpido, ruin y miserable negocio de venta de pieles y poco más. Ni siquiera es para alimentar a otros seres vivos, es fundamentalmente para “adornarlos”. ¿No es esto una vergüenza?, ¿Puede un ser humano que se precie cometer tan cruel matanza a animales indefensos y por estos motivos?

Matanza cruel de focas bebé

La convivencia es la base de nuestra propia supervivencia. No obstante me pregunto que si por razones religiosas, políticas, económicas, sociales, étnicas, etc. somos capaces de matar a nuestro vecino ¿qué esperanza puede quedarles a las focas que están siendo masacradas ?, ¿qué pueden esperar los galgos que son asesinados en Toledo por que se “vician” en el noble arte de la caza cuando sobrepasan los dos años?, ¿qué puede esperar el lobo si prima más la urbanización y el dinero fácil que mantener un hábitat de convivencia con todos los seres vivos? Y así tantas y tantas especies que están en peligro de extinción por culpa de la mal llamada “especie superior”. Tendríamos que comenzar por aquí ¿no nos parece? Si respetáramos la vida y esta fuera considerada como la máxima propiedad de cualquier ser vivo, humano o animal, entonces el mundo sería muy diferente.

Matanza cruel de focas

Cuando leo las noticias y veo la masacre de focas bebé, es decir, menores de un año, que mueren por un estúpido comercio, por unas babosas señoras o señores que se ven elegantes por ponerse la piel de un hermoso animal cuyo único delito es ser precisamente eso, hermoso, se me abren las carnes y me lleno de decepción por pertenecer a lo que llamamos raza superior. Una hermosa piel que se utiliza para tapar las miserias y vergüenzas de aquellos que las compran.

En realidad ante tanta matanza de seres indefensos, humanos o animales es fácil dudar de la capacidad del ser humano para iluminar las sombras que se ciernen sobre el futuro de la humanidad.

¿Podemos hacer algo?, claro que sí, podemos evitar comprar artículos que se deriven de esta matanza y otras matanzas, podemos hablar a los demás de nuestro convencimiento y si tenemos hijos podemos enseñarles lo hermoso que son los animales, que comer su carne para nuestra alimentación no justifica actos tan terribles y tan comerciales como el que da pie a este comentario. Podemos y debemos gritar alto y claro que la vida es un valor sobre el que nadie puede decidir.

Espero que algún día realmente seamos superiores porque nuestro intelecto esté muy por encima de la capacidad de destruir o de someter a otras especies. Creo que si seguimos gritando, cada vez se nos oirá más. Mi desprecio para los que desprecian la vida de otro ser vivo, mi admiración para aquellos que arriesgan su seguridad, sus carreras, su comodidad por un principio que supera a todos: EL RESPETO A LA VIDA.

(Publicado en “La Comunidad” de El País bajo el nombre de Noah el 15/03/2009)

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